es el análisis, bajo circunstancias controladas, de la magnitud absoluta de las capacidades pulmonares y los volúmenes pulmonares y la rapidez con que éstos pueden ser movilizados (flujos aéreos). Existen dos tipos fundamentales de espirometría: simple y forzada. Además de la información numérica de los flujos y volúmenes pulmonares, al realizar la exploración se obtiene la representación gráfica de estos datos.
La presentación habitual que mostraba el volumen espirado en función del tiempo ha sido sustituida o complementada en casi todos los espirómetros modernos por la curva de la evolución del flujo (en el eje de ordenadas) en función del volumen pulmonar (eje de abscisas). De este modo, enlazando la espiración y la inspiración, se obtiene un bucle asimétrico que proporciona una rápida y rica información visual. La forma del bucle de flujo-volumen máximos es especialmente interesante en pacientes neuromusculares.
Algunas características de este bucle pueden permitir, por ejemplo, sospechar una afectación neurológica en un paciente estudiado por disnea, o la alteración de determinados grupos musculares.